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Puente acueducto de Pondel

Un paseo en el vacío, protegidos por la historia  

Cuándo es accesible: siempre

No se pierda: el paseo por el interior del puente

Dónde se encuentra: fracción de Pondel

Por qué vale la pena:  es una obra grandiosa, en albañilería y bloques de piedra cortada, de 56 m de altura sobre el nivel del curso de agua y más de 50 m de longitud.

Notas: El 14 de noviembre 2011 han empezado las obras de restauración y valoración del emplazamiento de Pont d’Aël, que consisten en la restauración conservativa del puente-acueducto de época romana, en la realización de un recorrido de visita y en la recuperación de un edificio adyacente destinado a devenir el Centro de interpretación del sitio.  En el curso de los trabajos será posible acceder al camino superior del monumento, mientras el pasaje interno será cerrado. La conclusión de los trabajos está prevista por el mes de abril 2013.

Una inscripción colocada sobre el frente norte indica su pertenencia al año 3 a. C. y recuerda su promotor y propietario:  Caius Avillius Caimus. La estructura comprendía un paso cubierto de aproximadamente 1 m de anchura, iluminado por ventanas angostas sobre ambas paredes, y donde se accedía por aberturas dotadas de carpintería de madera en ambos extremos. Un canal superior descubierto, con el fondo en placas de piedra y las paredes impermeabilizadas, permitía el
flujo del agua procedente de las fuentes situadas sobre la margen izquierda del torrente; desde el extremo oeste aún es posible ver restos del sistema hidráulico del cual formaba parte la estructura. Entre las distintas hipótesis propuestas con respecto a la función del puente, está la conexión de la obra con actividades de extracción y tratamiento de material ferroso en el valle de Cogne o, más probablemente, la función de puente-acueducto de breve radio en el territorio.
Sucesivas modificaciones indican el funcionamiento del sistema de captación hídrica aún en la era post-clásica, en beneficio de los habitantes del pueblo, al menos desde el siglo XIII, según indicaría un documento del año 1265 que alude a la existencia de un molino.