Santuario de la Virgen de la Guardia
Ascensión a un lugar de fe en un marco estéticamente placentero
Cuándo es accesible: siempre (se puede visitar cuando es la fiesta patronal)
No se pierda: el Via Crucis delante de la iglesia
Dónde se encuentra: después de entrar en Perloz, a 1km, sobre la izquierda
Por qué vale la pena: iglesia de arquitectura elegante en posición panorámica
La primera construcción del santuario pertenecería al siglo XIII, aunque el primer documento que lo menciona es del año 1528, dado el hallazgo casual, según cuenta la tradición, de una estatuilla de la Virgen que probablemente había sido ocultada durante la época de las invasiones bárbaras. Entre 1715 y 1718 se realizó una ampliación. La fachada es muy elegante, con un pórtico sostenido por cuatro columnas.
El interior, con frescos de los hermanos Avondo, del siglo XIX, está coronado por bóvedas vaídas y cubierto por cuadros votivos y manifestaciones de la fe popular. Son dignos de notar los tres altares de madera del siglo XVIII y la estatua de la Virgen milagrosa sentada con el niño (siglo XIV). En el antepecho interno de la fachada, a la izquierda, hay una piedra ovalada que sirve de limosnero; tiene grabada la sigla IHS y el escudo de los Vallaise. En la plazoleta delante de la iglesia
hay una bonita fuente con columna, con un mascarón de 1642 y una pila excavada en un único bloque de piedra. Detrás de la iglesia están el campanario y la casa de los peregrinos, con un elegante soportal con vista a la llanura.




